Exposición ‘Manuel Garvayo 1911-1983’

Un colegio de la capital malagueña ostenta el nombre del pintor

Desde el viernes 18 de junio se puede visitar la exposición ‘Manuel Garvayo 1911-1983’ en el Museo del Patrimonio Municipal. Esta compuesta por 50 obras, fundamentalmente pinturas y dibujos, procedentes de la Colección Manuel Garvayo gestionada por la familia del artista malagueño.

La exposición, que se podrá visitar hasta el próximo 10 de octubre, está dividida en dos espacios, la sala temática del MUPAM y la sala de exposiciones temporales del Archivo Municipal. La muestra está comisariada por Teresa Sauret y Pablo Alonso Herráiz.

Manuel Garvayo es una de la mayores figuras del expresionismo figurativo de la Málaga del pasado siglo. En sus comienzos partió de la crónica de lo real desde la mirada crítica y dolorosa de Goya, revisando la ilustración y el romanticismo. Su imaginario iconográfico se mueve entre la huella dejada en su alma por la guerra y sus desastres, la locura de lo surreal que produce monstruos, la sátira de lo ridículo y esperpéntico, y la valentía y la dignidad de los tratados en desigualdad.

Sus prototipos populares salen del Perchel como sinónimo de lo genuino y no contaminado, y todos juntos crean un universo de imágenes en el que el individuo se mueve entre dioses y monstruos.

Con esta exposición, dividida en cuatro apartados que responden a los títulos de “Caprichos”, “La España negra, la España que viví”, “Esperpentos” y “Tauromaquia”, se pretende recuperar al pintor e incluirlo definitivamente en ese plantel de artistas locales contemporáneos en que su figura ocupa un lugar de preferencia.

En la Sala de Exposiciones Temporales del MUPAM se presenta al autor mediante un autorretrato que introduce al visitante en la fuerza de su obra y de su personalidad, y se exponen los apartados “Caprichos” y “La España negra, la España que viví”. En el primero, y bajo el lema goyesco de “El sueño de la razón produce monstruos”, desfilan personajes y escenas que transitan de Goya al surrealismo. El segundo plantea el horror de la guerra a través de la propia mirada del autor sobre nuestra Guerra Civil, crónica demoledora de unas vivencias que se traducen desde la impotencia de la víctima y la crónica descriptiva del artista.

En la sala de Exposiciones del Archivo Municipal se agrupa, bajo los enunciados de “Esperpentos” y “Tauromaquia”, el mundo de lo esperpéntico y absurdo según la intención “valleinclaniana”, en donde ambos conceptos se entremezclan denunciando ignorancia e injusticias. Unas obras que no dejan indiferente, satisfaciendo estéticamente al visitante y convulsionándolo por su contenido.

El itinerario se completa con una parada ante la escultura de Ibn Gabirol en los jardines de la calle Alcazabilla, para cuyo rostro prestó el suyo Manuel Garvayo. El autor de la escultura Hamilton Reed Armstrong expresó la categoría humana del pintor para comunicarnos la del sabio medieval.